El Hospital General de Agudos Dr. Carlos G. Durand, ubicado en el barrio porteño de Caballito, atraviesa un proceso de transformación edilicia que busca mejorar la atención de los pacientes y optimizar el funcionamiento de sus principales servicios médicos.
La intervención contempla la refuncionalización de 3.147 metros cuadrados en el subsuelo y la planta baja, con una reorganización integral de las áreas de diagnóstico por imágenes, angiografía, farmacia central y nuevos espacios destinados a procedimientos médicos.
Los trabajos son impulsados por el Ministerio de Salud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y se desarrollan en cuatro etapas, con el propósito de avanzar sobre las instalaciones sin interrumpir la actividad habitual del establecimiento.
El proyecto apunta a mejorar los circuitos internos, reducir los tiempos de atención y ofrecer mejores condiciones para la realización de estudios y tratamientos de mayor complejidad dentro del sistema público de salud.
Una reorganización para mejorar la atención
La obra no se limita a una renovación de los espacios físicos, sino que propone modificar la manera en que funcionan algunos de los sectores más importantes del hospital.
En establecimientos sanitarios de alta complejidad, la distribución de los servicios cumple un papel fundamental, ya que una organización poco eficiente puede generar demoras, traslados innecesarios y dificultades tanto para los pacientes como para los profesionales.
En ese sentido, uno de los cambios centrales será la concentración del Servicio de Imágenes en un sector unificado, que contará con una única recepción y admisión.
Además, se incorporarán áreas de espera diferenciadas según el tipo de estudio y una conexión directa con el sector de tomografía.
Esta disposición permitirá ordenar el ingreso de los pacientes, simplificar los trámites administrativos y mejorar la coordinación entre las distintas modalidades de diagnóstico.
También facilitará la atención de aquellas personas que necesitan realizarse más de un estudio durante una misma consulta, una situación frecuente entre quienes presentan enfermedades que requieren controles específicos o evaluaciones complementarias.
La reorganización también busca mejorar el trabajo cotidiano de los equipos médicos y técnicos, que podrán desarrollar sus tareas dentro de un circuito más integrado.
De esta manera, se apunta a reducir desplazamientos dentro del establecimiento y aprovechar mejor la infraestructura disponible.
Angiografía y Farmacia Central, dos sectores estratégicos
Otro de los puntos destacados del proyecto es el traslado del Servicio de Angiografía al subsuelo, donde contará con superficies ampliadas y una distribución especialmente diseñada para las características de este tipo de prácticas médicas.
La nueva disposición permitirá separar los circuitos correspondientes a pacientes ambulatorios, personas internadas y personal técnico.
Esta diferenciación resulta importante porque los procedimientos angiográficos requieren condiciones específicas de seguridad, control y organización, especialmente por tratarse de intervenciones que demandan un entorno preparado y protocolos sanitarios rigurosos.
El objetivo es evitar cruces innecesarios entre los distintos circuitos de circulación y garantizar mejores condiciones para el desarrollo de los procedimientos.
La ampliación del espacio también permitirá organizar de manera más eficiente los sectores de trabajo y la atención de los pacientes.
Por otra parte, la Farmacia Central será trasladada a un único espacio funcional. Actualmente, sus actividades se encuentran distribuidas en sectores que no están completamente integrados, una situación que dificulta la organización de las tareas y la administración de los recursos.
Con la nueva infraestructura, el servicio tendrá un acceso independiente para proveedores, separado del ingreso habitual de pacientes. Este cambio permitirá ordenar la recepción de medicamentos, mejorar el almacenamiento y facilitar el control de los insumos disponibles.
La centralización también representa una mejora para la trazabilidad de los medicamentos y la gestión del stock, dos aspectos fundamentales para garantizar que los tratamientos lleguen en tiempo y forma a los distintos sectores del hospital.
Nuevas salas de procedimientos para ampliar la capacidad de atención
La intervención contempla, además, la construcción de nuevas Salas de Procedimientos, que estarán acompañadas por espacios de recuperación y áreas de apoyo.
La incorporación de estos ambientes permitirá ampliar la capacidad de resolución del hospital para diferentes prácticas médicas que no necesariamente requieren la utilización de un quirófano convencional.
Entre ellas se encuentran estudios como colonoscopías, endoscopías y determinados procedimientos intervencionistas de diagnóstico.
La posibilidad de realizar estas prácticas en espacios especialmente acondicionados permitirá aprovechar mejor los recursos hospitalarios y reservar los quirófanos para intervenciones quirúrgicas de mayor complejidad.
Este aspecto resulta particularmente importante en un sistema de salud que necesita administrar de manera eficiente sus instalaciones y responder a una demanda permanente de atención.
La disponibilidad de nuevos espacios puede contribuir a agilizar los estudios programados y mejorar la organización de los turnos, aunque los resultados concretos dependerán también de la capacidad operativa y de los recursos humanos disponibles.
Para los pacientes, la intención es contar con un circuito de atención más ordenado, con instalaciones adecuadas y mejores condiciones para realizarse estudios que resultan fundamentales para la detección, el seguimiento y el tratamiento de distintas enfermedades.
Cuatro etapas para avanzar sin detener el funcionamiento
La ejecución de los trabajos fue organizada en cuatro etapas consecutivas, una modalidad que busca permitir el desarrollo de la obra mientras el hospital continúa prestando sus servicios habituales.
La primera fase contempla el traslado de la Farmacia Central hacia su nuevo espacio. Posteriormente, durante la segunda etapa, se realizará la reubicación del Servicio de Imágenes, uno de los sectores de mayor movimiento dentro del establecimiento.
La tercera instancia estará destinada a la construcción de las nuevas Salas de Procedimientos, junto con sus correspondientes áreas de recuperación y apoyo. Finalmente, la cuarta etapa prevé la habilitación de consultorios de Gastroenterología en el espacio de la planta baja que actualmente ocupa el angiógrafo.
Esta última modificación permitirá recuperar y reorganizar una superficie para ampliar los espacios destinados a la atención especializada, integrando los cambios realizados en las etapas anteriores.
La planificación por fases busca evitar que una intervención de estas características afecte de manera significativa la actividad asistencial.
En un hospital público de referencia, mantener la continuidad de las prestaciones mientras se realizan modificaciones edilicias constituye uno de los principales desafíos de cualquier proyecto de modernización.
Una apuesta a mejorar la infraestructura sanitaria porteña
La transformación del Durand representa una intervención importante sobre sectores fundamentales para el funcionamiento del establecimiento.
Con más de 3.100 metros cuadrados alcanzados por los trabajos, el proyecto apunta a actualizar la infraestructura, mejorar la circulación interna y fortalecer la capacidad de diagnóstico y tratamiento.
La modernización de estos servicios también pone el foco en cuestiones que muchas veces pasan inadvertidas, pero que tienen consecuencias directas en la atención cotidiana: desde el tiempo que necesita un paciente para acceder a un estudio hasta la organización de los medicamentos y las condiciones en las que trabaja el personal sanitario.
El desafío será que los cambios edilicios se traduzcan en mejoras concretas en la prestación de los servicios. La reorganización de los espacios constituye un paso importante, pero su impacto también estará relacionado con el equipamiento, la disponibilidad de profesionales y el funcionamiento integral de cada área.
Con esta intervención, el Hospital Durand busca avanzar hacia un esquema de atención más integrado, eficiente y preparado para responder a las necesidades de los pacientes que concurren diariamente al sistema público de salud de la Ciudad.