El Museo de Esculturas Luis Perlotti será escenario de una importante exposición que reunirá a 21 artistas de distintas generaciones para explorar las múltiples formas de entender y representar la escultura.
La propuesta, titulada “Materia – Huellas – Tiempo”, abrirá sus puertas el viernes 6 de noviembre y ofrecerá un recorrido por diferentes lenguajes artísticos, materiales y expresiones que ponen en diálogo la materia, el espacio y el paso del tiempo.
La inauguración está prevista para las 17 horas en la Sala César A. Fioravanti, en el marco de la Semana del Patrimonio de la Ciudad de Buenos Aires.
La exposición tendrá además un significado especial, ya que se realizará durante el año de la 70.ª edición del Salón de Artes Plásticas Manuel Belgrano, un espacio de referencia para el desarrollo y la difusión de las artes visuales en la Ciudad.
La muestra propone un acercamiento a la escultura desde distintas perspectivas, con obras que invitan a observar no solamente las formas y los materiales utilizados, sino también los significados que cada artista construye a través de sus creaciones.
A lo largo del recorrido, los visitantes podrán encontrarse con esculturas y relieves que expresan ideas, emociones, símbolos y metáforas, dando cuenta de universos personales que encuentran en la materia una manera de manifestarse.
Uno de los aspectos más interesantes de esta propuesta será precisamente la diversidad de miradas que convivirán en una misma sala.
Los artistas participantes pertenecen a diferentes generaciones y tendencias, por lo que sus trabajos permitirán reconocer distintas maneras de abordar la creación escultórica.
Las técnicas, los procedimientos y los materiales utilizados mostrarán cómo una misma disciplina puede desarrollar caminos expresivos muy diferentes, desde las formas más tradicionales hasta búsquedas contemporáneas.
El eje conceptual de la exposición está sintetizado en sus tres palabras principales: materia, huellas y tiempo. Cada una representa una dimensión fundamental del trabajo escultórico.
La materia constituye el punto de partida de la obra, aquello que el artista transforma y modela para darle una nueva identidad.
Las huellas, por su parte, pueden interpretarse como las marcas que deja el proceso creativo, pero también como los rastros de experiencias, memorias y pensamientos que se expresan a través de cada pieza.
El tiempo completa esta relación y aparece como un elemento presente tanto en la elaboración de las obras como en sus posibles interpretaciones.
Una escultura puede conservar las marcas de su construcción, transmitir una época, recuperar recuerdos o proponer una reflexión sobre la transformación permanente de las cosas.
De esta manera, la exposición plantea una experiencia que va más allá de la contemplación estética y abre la posibilidad de establecer diferentes lecturas frente a cada creación.
En ese sentido, la convivencia de obras de artistas con trayectorias y búsquedas diversas permitirá observar cómo evolucionaron las concepciones sobre el espacio, el volumen y la forma. La escultura no se limita a ocupar un lugar físico: también establece relaciones con el entorno, genera perspectivas y modifica la manera en que el espectador percibe aquello que tiene delante. Los relieves y las piezas tridimensionales que integrarán la muestra ofrecerán distintas respuestas a esas inquietudes.
La selección estará integrada por Arturo Álvarez Lomba, Claudia Aranovich, Mónica Canzio, Salvador Costanzo, Oscar de Bueno, Gerardo Feldstein, César A. Fioravanti, Lydia Galego, Jorge Gamarra, Raúl “Pájaro” Gómez, María Guallar, Gabriela Heras, Juan Pablo Marturano, Rodolfo Nardi, Armando Ramaglia, Enrique Romano, Carlos Scannapieco, Norma Siguelboim, Oscar Stáffora, Leo Vinci y Paulina Webb.
Se trata de un conjunto de creadores vinculados a distintas ediciones del Salón de Artes Plásticas Manuel Belgrano, cuya participación permitirá reunir diferentes recorridos y experiencias dentro de una misma propuesta expositiva.
La pluralidad de sus producciones constituye uno de los principales atractivos de la iniciativa, que busca poner en valor la riqueza y la diversidad de la escultura argentina.
La curaduría estará a cargo de Oscar de Bueno y María José Pérez, quienes tuvieron la responsabilidad de articular las distintas obras bajo un concepto común, respetando al mismo tiempo la identidad y las particularidades de cada producción.
De Bueno es escultor, obtuvo el Primer Premio de Escultura del Salón Manuel Belgrano y cuenta con una extensa trayectoria en exposiciones, simposios y bienales.
Es licenciado en Artes Visuales, con distinción cum laude, docente investigador y titular de la cátedra de Escultura en la Universidad Nacional de las Artes (UNA).
Por su parte, María José Pérez es licenciada en Museología y Gestión del Patrimonio, se desempeña como curadora institucional y cursa una maestría en Curaduría de Arte Contemporáneo.
Su formación y experiencia en el ámbito museológico aportan una perspectiva vinculada tanto a la organización de exposiciones como a la interpretación y difusión del patrimonio artístico.
La elección del Museo de Esculturas Luis Perlotti como sede también refuerza el sentido de la propuesta. Se trata de un espacio dedicado a preservar, investigar y difundir el patrimonio escultórico, por lo que la llegada de estas 21 miradas artísticas representa una oportunidad para ampliar el diálogo entre las obras, sus autores y el público.
“Materia – Huellas – Tiempo” permanecerá abierta al público hasta el domingo 18 de abril de 2027. Durante esos meses, los visitantes tendrán la posibilidad de acercarse a diferentes expresiones de la escultura y descubrir cómo los materiales, las formas y las marcas del proceso creativo pueden convertirse en vehículos de ideas y significados.
La exposición se suma así a las actividades culturales de la Semana del Patrimonio y propone celebrar la vigencia de la escultura a través de una selección que reúne generaciones, técnicas y sensibilidades.
Una invitación a recorrer el arte desde distintas perspectivas y reconocer en cada obra una manera particular de interpretar el mundo.