La Policía de la Ciudad capacitó a 27 efectivos en operaciones motorizadas

La Policía de la Ciudad realizó el cierre del 11º Curso Básico de Operaciones Motorizadas, una capacitación especializada que reunió a 27 efectivos de distintas jurisdicciones de la Argentina y de Uruguay.

Durante el entrenamiento, los participantes incorporaron técnicas de manejo táctico de motocicletas, procedimientos antidisturbios y herramientas para intervenir en situaciones de alto riesgo y escenarios de seguridad complejos.

La formación tuvo como objetivo mejorar la preparación operativa de los agentes, fortalecer sus capacidades de respuesta y promover el intercambio de experiencias entre integrantes de diferentes fuerzas policiales.

La propuesta incluyó jornadas intensivas de entrenamiento, con exigencias físicas y técnicas orientadas a desarrollar habilidades fundamentales para el desempeño en la vía pública y ante situaciones que requieren intervenciones coordinadas.

El acto de cierre contó con la presencia del secretario de Seguridad de la Ciudad, Maximiliano Piñeiro; el subsecretario de Investigación y Estadística Criminal, Alejandro Puglia; el jefe de la Policía de la Ciudad, Diego Casaló; la subjefa de la fuerza, Carla Mangiameli, y el jefe del Departamento Táctico Motorizado, Gustavo Becker, entre otras autoridades.

Uno de los aspectos destacados de esta edición fue la participación de representantes de diferentes puntos del país y del exterior.

En total, fueron 27 los efectivos que completaron la capacitación: 14 pertenecientes a la Policía de la Ciudad, tres de la provincia de Buenos Aires, tres de Neuquén, dos de Córdoba, dos de Uruguay, uno de Formosa, uno de Chaco y uno de Santa Fe.

La convocatoria permitió reunir a personal con distintas experiencias y realidades de trabajo, generando un espacio de formación conjunta en el que se compartieron conocimientos y procedimientos.

La participación de efectivos de otras provincias y de Uruguay también apuntó a fortalecer los vínculos de cooperación entre las fuerzas de seguridad y a establecer criterios de actuación frente a situaciones que pueden presentarse en distintos ámbitos.

El curso se desarrolló con la participación de instructores del Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP), organismo responsable de concentrar las instancias de formación, especialización y entrenamiento de las fuerzas públicas de la Ciudad de Buenos Aires.

Desde allí se impulsan propuestas destinadas a perfeccionar el desempeño profesional de los agentes y brindarles herramientas para responder ante escenarios que demandan preparación específica.

Entre los contenidos abordados se encontraron las técnicas de conducción táctica de motocicletas, los procedimientos para intervenir en situaciones de alteración del orden público y las actuaciones en contextos de alta complejidad.

Se trata de conocimientos que requieren práctica constante, coordinación y capacidad para tomar decisiones bajo presión, especialmente cuando los efectivos deben desplazarse e intervenir en espacios con gran concentración de personas.

Durante el acto, el secretario de Seguridad porteño, Maximiliano Piñeiro, destacó la decisión de los participantes de asumir un nuevo desafío profesional y continuar perfeccionándose dentro de sus respectivas fuerzas.

El funcionario consideró que se trata de una capacitación exigente, pero necesaria para mejorar las condiciones de preparación del personal policial.

“Es un curso complejo, difícil, pero que los capacita para seguir”, manifestó Piñeiro, quien también valoró el compromiso de los agentes que decidieron salir de su zona de comodidad para incorporar nuevas herramientas de trabajo.

En esa línea, sostuvo que resulta importante contar con policías dispuestos a profundizar sus conocimientos y asumir mayores responsabilidades.

También reconoció el esfuerzo de los instructores, quienes tienen a su cargo la tarea de transmitir técnicas y experiencias para que los participantes puedan desenvolverse con mayor seguridad y criterio en el terreno.

Piñeiro puso especial énfasis en la importancia de la preparación emocional y la templanza frente a situaciones de tensión. Según explicó, el entrenamiento no se limita a mejorar la destreza en la conducción de motocicletas, sino que también busca fortalecer la capacidad de mantener la serenidad cuando las circunstancias requieren una respuesta inmediata.

“Hay una aplicación en la mejora técnica en el manejo de la máquina, pero también en fomentar y fortalecer la templanza”, señaló el funcionario al referirse a los conocimientos adquiridos durante las jornadas de capacitación.

Asimismo, vinculó la especialización de los efectivos con las responsabilidades que deben asumir en operativos de seguridad, manifestaciones y eventos masivos.

En ese contexto, remarcó el papel que desempeñan las fuerzas policiales en la protección de las instituciones del Estado y en el mantenimiento del orden público.

Por su parte, Gustavo Becker, jefe del Departamento Táctico Motorizado de la Policía de la Ciudad, también destacó el recorrido realizado por los cursantes y el compromiso demostrado durante las distintas etapas del entrenamiento.

Para el responsable del área, la finalización del curso representa mucho más que la culminación de una instancia académica: significa reconocer un proceso de crecimiento personal y profesional.

“No estamos cerrando solo una etapa de formación, estamos reconociendo todo un recorrido de crecimiento, exigencia y transformación personal y profesional”, expresó Becker durante su intervención.

El jefe del Departamento Táctico Motorizado remarcó que la capacitación estuvo lejos de ser sencilla y que cada participante debió afrontar exigencias que pusieron a prueba tanto su estado físico como su fortaleza mental.

En ese sentido, destacó que la perseverancia y la disciplina fueron condiciones fundamentales para llegar hasta el final.

“Este curso no fue sencillo ni cómodo ni estuvo al alcance de cualquiera. Fue un reto constante que puso a prueba el cuerpo, la mente y la fortaleza de cada uno de ustedes”, afirmó.

Becker también reconoció el mérito de los efectivos que completaron el programa y sostuvo que el resultado alcanzado fue consecuencia del esfuerzo individual y del compromiso sostenido a lo largo de toda la formación.

Además, señaló que el entrenamiento permitió combinar conocimientos teóricos con prácticas en escenarios similares a los que pueden presentarse durante el trabajo cotidiano.

“Ustedes llegaron hasta aquí por mérito propio, gracias al esfuerzo diario, la disciplina y el compromiso que demostraron durante todo el recorrido. Esto merece nuestro respeto y admiración”, expresó.

Finalmente, hizo hincapié en que la preparación policial requiere mucho más que incorporar conceptos y procedimientos. La posibilidad de desenvolverse ante situaciones imprevistas, evaluar rápidamente cada escenario y actuar con criterio forma parte de las capacidades que se buscan desarrollar mediante este tipo de especializaciones.

“En la labor de la seguridad no basta con saber la teoría: hay que estar preparados para responder cuando la situación lo exija, y hoy han demostrado que están a la altura de la exigencia”, concluyó.

Con la finalización de esta undécima edición, la Policía de la Ciudad volvió a poner en marcha una instancia de formación que reúne a efectivos de distintas jurisdicciones y apunta a mejorar la preparación de quienes cumplen funciones operativas.

La capacitación motorizada se consolida así como una herramienta de especialización para afrontar intervenciones que requieren técnica, coordinación y capacidad de respuesta.