Platense clasificó por penales a la final de la Copa Argentina y espera por Boca o Banfield

Platense consiguió un triunfo histórico ante Atlético Tucumán y se clasificó a la final de la Copa Argentina tras imponerse en una dramática definición por penales.

Sin embargo, la alegría deportiva quedó parcialmente opacada por las fuertes declaraciones de su arquero, Juan Pablo Cozzani, quien cuestionó duramente las condiciones del estadio Martearena de Salta y las dificultades que debió afrontar el plantel para llegar a disputar el encuentro.

El Calamar se impuso por 5-4 desde los doce pasos, luego de igualar 1-1 durante los 90 minutos, y ahora espera por el ganador del cruce entre Boca y Banfield para conocer a su rival en la definición del certamen. Cozzani fue una de las grandes figuras de la jornada al detener el remate decisivo de Compagnucci, pero una vez finalizado el encuentro aprovechó el contacto con la prensa para expresar su malestar por distintos aspectos de la organización.

El arquero recibió el reconocimiento como jugador del partido y, bajo una intensa llovizna, no ocultó su enojo. Lejos de limitarse a celebrar la clasificación, puso el foco en los inconvenientes que atravesó la delegación de Platense durante el traslado hacia la provincia de Salta y, especialmente, en el estado del campo de juego donde se disputó una de las semifinales más importantes de la competencia.

«Tres horas y media tuvimos de viaje porque hicimos una parada en Córdoba, tardamos más en llegar a Salta que a Río de Janeiro», expresó Cozzani, en una frase que rápidamente reflejó el malestar del plantel por las condiciones del desplazamiento.

El futbolista consideró que la organización de un encuentro de semejante trascendencia requiere una planificación acorde, tanto para los equipos participantes como para el espectáculo que se ofrece a los hinchas.

Pero el reclamo más contundente estuvo dirigido a la elección de la sede y al estado de las instalaciones. «La verdad es que tienen que analizar la sede, porque si uno vende la sede al menos las condiciones tienen que estar dadas.

Este estadio (Martearena) no estaba en condiciones, la cancha es muy mala, las cosas muy malas», manifestó el guardameta, visiblemente molesto.

Sus palabras dejaron expuesta una cuestión que suele aparecer cada vez que la Copa Argentina traslada sus partidos a distintas provincias: la necesidad de garantizar que los escenarios elegidos estén preparados para recibir encuentros de alto nivel competitivo.

La descentralización del fútbol y la posibilidad de acercar grandes equipos a diferentes puntos del país representan uno de los principales atractivos del torneo, pero también implican responsabilidades organizativas que deben estar a la altura de las circunstancias.

En esa misma línea, Cozzani insistió en que el problema no pasaba simplemente por jugar en Salta, sino por las condiciones que encontraron al llegar. «Que haya tocado Salta no es algo que a nosotros nos convenga, pero bueno queremos decir que, por favor, si eligen una sede que la pongan en condiciones porque hoy no estuvo a la altura», agregó.

El reclamo no fue menor, especialmente porque llegó después de una victoria que depositó a Platense en una instancia decisiva.

El estado del terreno de juego es un aspecto fundamental para el desarrollo de cualquier partido profesional: condiciona la circulación de la pelota, los movimientos de los futbolistas, la precisión de los pases y hasta puede incrementar los riesgos de lesiones.

Por eso, las críticas del arquero abrieron nuevamente el debate sobre los criterios que se utilizan para seleccionar y preparar las sedes de la Copa Argentina.

La elección del estadio Padre Ernesto Martearena había generado expectativas en la provincia, donde la realización de una semifinal de estas características representaba una oportunidad para recibir a dos equipos de Primera División y mostrar la capacidad de organización local.

La Agencia Provincial Salta Deportes había anunciado el acontecimiento como uno de los grandes eventos deportivos de la temporada. Sin embargo, las declaraciones de Cozzani instalaron una mirada diferente sobre lo sucedido y pusieron bajo cuestionamiento el resultado de los trabajos de preparación.

La polémica también excedió lo estrictamente futbolístico. Porque mientras Platense celebraba su clasificación, desde el lado de los simpatizantes de Atlético Tucumán comenzaron a multiplicarse las quejas por el operativo de seguridad dispuesto en los alrededores del estadio.

Hinchas de Atlético Tucumán denunciaron inconvenientes con la Policía

La semifinal movilizó a una importante cantidad de simpatizantes del Decano. Más de 10.000 hinchas tucumanos viajaron hasta Salta para acompañar al equipo en un partido determinante, pero la experiencia de muchos de ellos estuvo lejos de ser la esperada.

Durante el ingreso a las tribunas se registraron incidentes y momentos de tensión, con cuestionamientos al accionar de los efectivos policiales encargados del operativo.

Según los reclamos difundidos por los propios simpatizantes, las dificultades se produjeron en las inmediaciones del Martearena, donde se generaron discusiones y protestas por las demoras y las restricciones para acceder al estadio.

En medio de la situación, algunos hinchas comenzaron a insultar a los efectivos mientras reclamaban que les permitieran ingresar para presenciar el encuentro.

Los cuestionamientos no terminaron cuando finalizó el partido. A través de las redes sociales, distintos simpatizantes de Atlético Tucumán compartieron sus experiencias y expresaron su malestar por el trato recibido durante el operativo.

Las publicaciones apuntaron directamente contra la Policía de Salta y denunciaron situaciones que, según sus testimonios, complicaron el acceso de los hinchas al espectáculo deportivo.

Uno de los mensajes que tomó mayor repercusión fue particularmente duro con las fuerzas de seguridad: «Insoportable lo inoperante que es la Policía Salteña.

Es real el odio que nos tienen, aprovechan cualquier oportunidad para demostrarlo», escribió un simpatizante del Decano en las redes sociales.

Las denuncias volvieron a poner sobre la mesa la importancia de organizar dispositivos de seguridad que contemplen la magnitud de los encuentros y la cantidad de público que se desplaza desde otras provincias.

En partidos de esta convocatoria, la planificación de los accesos, la distribución de las tribunas y la coordinación entre los organismos responsables resultan fundamentales para evitar aglomeraciones y situaciones de violencia.

La Copa Argentina se caracteriza precisamente por llevar el fútbol a diferentes regiones del país, permitiendo que miles de personas puedan disfrutar de equipos que habitualmente no visitan sus ciudades.

Pero ese objetivo también exige condiciones adecuadas para los protagonistas y los espectadores. Un campo de juego en buen estado, instalaciones preparadas y un operativo de seguridad eficiente forman parte de los requisitos básicos para que la experiencia esté a la altura de la competencia.

De esta manera, la semifinal entre Platense y Atlético Tucumán dejó dos caras de una misma jornada: por un lado, la clasificación del Calamar a una final histórica y la destacada actuación de Cozzani en los penales; por el otro, una serie de cuestionamientos que pusieron en discusión la organización del encuentro en Salta. Una victoria que tuvo festejos dentro de la cancha, pero que también dejó reclamos importantes fuera de ella.