El Museo de la Ciudad de Buenos Aires presenta una exposición dedicada a José Luis Perotta, uno de los fotógrafos más versátiles de la escena cultural argentina, cuyo objetivo es redescubrir la amplitud de su obra y poner en valor imágenes que permiten recorrer distintas etapas de la moda, la música y la cultura popular.
La muestra reúne una selección de fotografías realizadas entre 1965 y 1989 y propone una nueva mirada sobre un artista que supo retratar a las grandes figuras del rock nacional, pero cuyo trabajo fue mucho más allá de esos registros.
La exhibición, con curaduría de Paula Carrella, es el resultado de una profunda investigación sobre el Fondo Fotográfico José Luis Perotta, que permanece bajo custodia del Museo de la Ciudad.
Se trata de un patrimonio de enorme valor documental y artístico, integrado por más de 25.000 piezas, entre negativos, copias de época, hojas de contacto y documentación personal.
A partir de ese material, la propuesta busca acercarnos a un fotógrafo que desarrolló una trayectoria marcada por la experimentación, la búsqueda estética y una notable capacidad para adaptarse a diferentes lenguajes visuales.
Tres dimensiones de una misma trayectoria
La exposición se organiza en tres grandes núcleos temáticos: Moda y publicidad, Música y cultura popular y Ensayos fotográficos.
Esta división permite comprender la diversidad de intereses que atravesaron la carrera de Perotta y descubrir que, detrás de sus reconocidos retratos de músicos, existía un creador con una mirada mucho más amplia sobre la sociedad y su tiempo.
En el apartado dedicado a la moda y la publicidad, se recupera una parte fundamental de su producción profesional. Perotta supo combinar recursos técnicos, sensibilidad artística y una particular atención por los detalles para construir imágenes que trascendían el objetivo comercial.
Su trabajo en este campo lo llevó a participar de importantes campañas y producciones, entre ellas el Almanaque Pirelli de 1975, una propuesta que incorporó elementos del fileteado porteño y vinculó la fotografía publicitaria con una expresión artística profundamente arraigada en la identidad de Buenos Aires.
El segundo eje, dedicado a la música y la cultura popular, permitirá recorrer algunas de las imágenes que contribuyeron a construir la memoria visual del rock argentino.
Perotta fue uno de los fotógrafos que documentó el crecimiento de una escena musical que transformó la cultura juvenil y se convirtió en un fenómeno social de enorme relevancia.
Sus retratos de músicos y referentes culturales constituyen hoy testimonios de una época, en la que la música, la estética y las nuevas formas de expresión comenzaron a ocupar un lugar central en la vida cotidiana.
Por su parte, los ensayos fotográficos permiten conocer una faceta menos difundida de su producción. Allí aparece su interés por investigar la realidad social a través de la cámara, con trabajos que documentaron distintas comunidades, paisajes y acontecimientos históricos.
Estos registros muestran que su mirada no estaba limitada al mundo artístico ni a los encargos comerciales, sino que también encontraba en la fotografía una herramienta para observar, interpretar y dejar testimonio de los acontecimientos de su tiempo.
Un fotógrafo que dejó huella en la cultura argentina
José Luis Perotta nació en Tres Arroyos en 1948 y falleció en Buenos Aires en 1989. A pesar de su corta vida, desarrolló una carrera intensa que lo ubicó entre los nombres destacados de la fotografía argentina contemporánea.
Su formación comenzó en la Escuela Nacional de Bellas Artes y continuó en la Escuela de Artes Gráficas Nº 31 de La Boca, dos espacios que contribuyeron a desarrollar sus conocimientos técnicos y su sensibilidad artística.
Entre 1967 y 1971 realizó una serie de viajes formativos por Europa que resultaron determinantes para su desarrollo profesional.
Durante esa etapa trabajó para la televisión sueca y colaboró con publicaciones internacionales como Vogue y Popular Photography Italiana.
Además, produjo un importante archivo de aproximadamente 12.000 imágenes vinculadas con los movimientos juveniles, un registro que refleja su interés por los cambios culturales y sociales que atravesaban distintas sociedades durante aquellos años.
A su regreso a la Argentina, continuó ampliando su trayectoria. Expuso sus trabajos en la Galería Lirolay y llegó a desempeñarse como jefe de fotografía de la revista Siete Días, una publicación de gran circulación e influencia en el periodismo de la época.
Su participación en distintos proyectos editoriales y publicitarios consolidó su reconocimiento dentro del ambiente profesional.
Uno de los aspectos más interesantes de su recorrido fue precisamente esa capacidad para moverse entre universos diferentes.
Podía trabajar en una producción de moda, desarrollar una campaña publicitaria, realizar un retrato de una figura musical o documentar una situación social.
En cada caso, su trabajo conservaba una identidad visual propia, caracterizada por la observación y la búsqueda de nuevas formas de representar la realidad.
Sus coberturas en el Noroeste Argentino y los registros realizados durante el terremoto de Perú de 1970 también forman parte de ese legado.
Se trata de trabajos que permiten dimensionar el compromiso documental del fotógrafo y comprender por qué su producción resulta relevante no solamente desde el punto de vista artístico, sino también como testimonio histórico.
Un archivo que vuelve a dialogar con el público
Uno de los puntos centrales de esta iniciativa es la posibilidad de acercar al público un patrimonio que durante años permaneció resguardado en el ámbito institucional.
Desde 1998, la totalidad del legado de Perotta se encuentra bajo la protección del Museo de la Ciudad de Buenos Aires, que conserva sus fotografías y documentación como parte de la memoria cultural porteña.
En ese sentido, la exposición representa mucho más que una selección de imágenes. También constituye una oportunidad para revisar, estudiar y poner nuevamente en circulación materiales que ayudan a reconstruir la historia de la fotografía argentina y sus vínculos con la música, la publicidad, el periodismo y las transformaciones sociales.
El trabajo de investigación realizado para organizar la muestra permite comprender la importancia de los archivos fotográficos como herramientas para preservar la memoria colectiva.
Cada negativo, cada copia y cada hoja de contacto aporta información sobre los procedimientos de trabajo, las decisiones creativas y el contexto en el que fueron producidas las imágenes.
Desde el museo, esta propuesta forma parte de una política orientada a transformar las colecciones en espacios de encuentro y conocimiento.
La intención es que el patrimonio no quede limitado a su conservación, sino que pueda ser compartido con la comunidad y generar nuevas lecturas sobre la historia cultural de la ciudad.
La exposición podrá visitarse en la sede Querubines del Museo de la Ciudad, ubicada en Defensa 225, hasta abril de 2027. De esta manera, quienes se acerquen tendrán la posibilidad de conocer una parte fundamental de la obra de José Luis Perotta y descubrir la mirada de un fotógrafo que supo registrar distintas expresiones de la identidad argentina.
Recuperar su producción también significa volver sobre una época en la que la fotografía ocupaba un lugar decisivo en la construcción de imágenes culturales.
Su legado permite comprender cómo se retrataron los cambios de una sociedad y por qué aquellas imágenes continúan teniendo valor para las nuevas generaciones.