El universo de Mafalda, la inolvidable creación de Quino, trasciende las páginas de las historietas y llega al Centro Cultural Recoleta con una propuesta que invita a sumergirse en sus escenarios, personajes y reflexiones.
La muestra “Mafalda Inmersiva” ofrece un recorrido de 14 salas temáticas, con tecnología interactiva, proyecciones y recreaciones a escala real para que grandes y chicos puedan experimentar de cerca el mundo de uno de los personajes más queridos de la cultura argentina.
Bajo el lema “Todo eso que leíste, vivilo”, la exposición propone una manera diferente de acercarse a Mafalda y a los personajes que marcaron generaciones.
Por primera vez, el universo creado por el humorista gráfico argentino Joaquín Salvador Lavado Tejón, conocido mundialmente como Quino, se transforma en una experiencia inmersiva que permite recorrer, explorar e interactuar con los espacios que durante décadas formaron parte de las historietas.
La iniciativa tiene lugar en el Centro Cultural Recoleta, ubicado en Junín 1930, uno de los espacios culturales más representativos de la Ciudad de Buenos Aires.
Allí, vecinos, turistas y visitantes pueden encontrarse con una propuesta que combina entretenimiento, tecnología, arte y memoria colectiva, recuperando escenas y situaciones que forman parte de la identidad cultural argentina.
La muestra se distribuye en 14 salas temáticas, dentro de una superficie de 1.300 metros cuadrados, donde cada espacio fue pensado para transportar al público al particular universo de Mafalda.
El recorrido tiene una duración estimada de 60 minutos y permite descubrir diferentes ambientes vinculados con la historieta, a través de una puesta en escena que busca recrear la esencia de los dibujos originales.
Entre las principales atracciones aparecen escenografías y esculturas a escala real, proyecciones audiovisuales en 360 grados con sonido envolvente, pantallas interactivas y experiencias de realidad virtual multiusuario.
A esto se suma una banda sonora original, especialmente desarrollada para acompañar el recorrido y generar una conexión más cercana con cada uno de los espacios.
Uno de los aspectos más destacados es la posibilidad de ingresar a lugares emblemáticos de la historieta. El cuarto de Mafalda, el almacén de Manolito y las calles de su barrio forman parte de los escenarios recreados, permitiendo que los visitantes reconozcan ambientes que durante años imaginaron a través de las viñetas.
La propuesta no se limita a reproducir imágenes conocidas, sino que busca transformar la lectura en una experiencia física y sensorial.
De esta manera, quienes crecieron leyendo las aventuras de Mafalda pueden reencontrarse con personajes y situaciones que acompañaron distintas etapas de sus vidas, mientras que las nuevas generaciones tienen la oportunidad de conocer ese universo desde una perspectiva diferente.
La tecnología ocupa un lugar central en la experiencia, aunque el proyecto mantiene como referencia principal el trabajo artístico de Quino.
Las animaciones en dos dimensiones fueron desarrolladas a partir de los trazos y textos originales del creador, respetando las características visuales de la historieta y conservando las tradicionales burbujas escritas que acompañan los diálogos de sus personajes.
Este cuidado por preservar la identidad de la obra resulta especialmente importante, ya que Mafalda no es solamente una historieta infantil.
Desde su aparición, el personaje se convirtió en una figura reconocida por su mirada crítica sobre la sociedad, sus preguntas sobre el mundo adulto y sus reflexiones sobre la paz, la educación, la política, la familia y las desigualdades.
A través de sus conversaciones con Felipe, Susanita, Manolito, Miguelito, Libertad y su hermano Guille, Mafalda construyó un universo que logró trascender su época.
Sus ocurrencias, cuestionamientos y frases continúan circulando entre distintas generaciones, demostrando la vigencia de una obra que supo combinar humor e inteligencia para abordar cuestiones cotidianas y también grandes preocupaciones de la sociedad.
En ese sentido, la exposición representa una oportunidad para recuperar el valor cultural de estos personajes y acercarlos a públicos que quizás no tuvieron un contacto directo con las publicaciones originales.
La experiencia busca que los chicos puedan descubrirlos mediante el juego y la interacción, mientras que los adultos tienen la posibilidad de reencontrarse con recuerdos de su infancia y con una parte importante de la historia gráfica argentina.
Para los más pequeños, además, se incorporó un espacio exclusivo con juegos diseñados especialmente para ellos. Esta propuesta amplía el carácter familiar de la exposición y permite que los visitantes más jóvenes participen activamente, sin que el recorrido quede limitado a la contemplación de las instalaciones.
La importancia cultural del proyecto también fue destacada por el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien se refirió al papel de estas iniciativas dentro de la agenda cultural de la Ciudad.
“Cuando se ordenan las prioridades, la cultura no se relega: se fortalece y se potencia. Y expresa ese estilo de vida que nos define como porteños: una Ciudad abierta e inquieta”, sostuvo.
En la misma línea, agregó: “Tenemos todo: talento, historia, identidad y una Ciudad que vive su cultura como pocas ciudades en el mundo. Tenemos el gran desafío de abrir nuevos horizontes y generar más oportunidades”.
Tres años de trabajo y una producción internacional
Detrás de “Mafalda Inmersiva” existe un proceso de producción que demandó tres años de trabajo y reunió a un equipo interdisciplinario integrado por profesionales de Argentina, España e Inglaterra.
El proyecto fue liderado por Damián Kirzner, director y productor general de la muestra, quien encabezó el desarrollo de una propuesta que combina diferentes disciplinas artísticas y recursos tecnológicos.
La exposición cuenta con la licencia exclusiva de los sucesores de Quino, quienes acompañaron el desarrollo desde sus primeras etapas.
Su participación permitió mantener un vínculo directo con el legado del historietista y cuidar que la adaptación respetara los elementos fundamentales de una creación reconocida internacionalmente.
El estreno también contó con la presencia de Guillermo “Guille” Lavado, sobrino de Quino, en una instancia que puso de manifiesto la importancia de preservar y proyectar el patrimonio artístico del creador argentino.
La dimensión internacional es otro de los aspectos centrales de la iniciativa.
El proyecto fue concebido desde sus comienzos con la intención de trascender las fronteras argentinas y llegar a otros públicos.
Por ese motivo, una vez finalizada su temporada en Buenos Aires, “Mafalda Inmersiva” tiene prevista una gira por distintos países de Latinoamérica y Europa.
De concretarse ese recorrido, la exposición permitirá que el universo de Mafalda llegue a nuevas ciudades y continúe difundiendo una de las expresiones más reconocidas de la historieta argentina. Se trata de una obra que, pese al paso del tiempo, conserva su capacidad de generar identificación, despertar preguntas y provocar sonrisas.
Días, horarios y entradas
La muestra puede visitarse en el Centro Cultural Recoleta, ubicado en Junín 1930, en la Ciudad de Buenos Aires.
Los horarios establecidos son:
– Martes a viernes: de 12 a 21.
– Sábados, domingos y feriados: de 11 a 21.
Las entradas se encuentran disponibles a través de la plataforma Ticketek.
Con una propuesta que combina recuerdos, tecnología y entretenimiento, Mafalda vuelve a encontrarse con su público desde un formato diferente.
Esta vez, ya no alcanza con abrir un libro para recorrer sus historias: la invitación es a ingresar en ellas y descubrir de cerca un universo que sigue formando parte de la identidad cultural argentina.