El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires adjudicó los permisos para instalar y poner en funcionamiento 16 nuevos cafés en parques y plazas porteñas.
La iniciativa contempla incorporar baños públicos, conexión Wi-Fi, iluminación y espacios para bicicletas, mediante inversiones privadas y sin generar costos para las arcas públicas.
La medida forma parte de un proyecto que busca ampliar los servicios disponibles en los espacios verdes y mejorar las condiciones de uso para vecinos y visitantes.
Los permisos tendrán una duración de cinco años y fueron otorgados a distintas empresas y particulares luego de un proceso de concurso público que incluyó la evaluación de las propuestas y una instancia para presentar impugnaciones, sin que se registraran objeciones dentro de los plazos establecidos.
Una propuesta para sumar servicios a los espacios verdes
La iniciativa impulsada por el Gobierno porteño apunta a incorporar infraestructura y nuevas prestaciones en lugares que reciben diariamente a cientos de vecinos. La instalación de cafés no será el único cambio previsto: cada emprendimiento deberá contemplar servicios complementarios destinados a mejorar la experiencia de quienes utilizan parques y plazas.
Entre las prestaciones anunciadas se encuentran baños públicos, sectores para estacionar bicicletas, conectividad Wi-Fi e iluminación.
De esta manera, la propuesta busca que los espacios verdes no sean solamente lugares de recreación y descanso, sino que también cuenten con servicios que faciliten su utilización durante diferentes momentos del día.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, destacó el alcance de la iniciativa y sostuvo que la incorporación de estos establecimientos permitirá ampliar la oferta de servicios sin comprometer recursos del presupuesto público.
«Como en las mejores ciudades del mundo, y sin costarle un peso a los porteños, ya adjudicamos 16 cafés en parques y plazas de la Ciudad. Seguimos sumando más servicios e inversión en los espacios públicos», expresó el mandatario.
Desde la administración porteña consideran que la participación del sector privado puede convertirse en una herramienta para incorporar mejoras en lugares de uso común, siempre bajo las condiciones establecidas por el Estado y los compromisos asumidos por los adjudicatarios.
En ese sentido, el ministro de Desarrollo Económico, Hernán Lombardi, también defendió el esquema de colaboración entre el ámbito público y las empresas.
Según explicó, se trata de una forma de generar beneficios para los vecinos a partir de inversiones privadas que permitan mejorar la infraestructura existente.
«Es una muestra concreta de cómo la articulación inteligente entre el Estado y el sector privado puede generar beneficios para todos los porteños», señaló Lombardi.
Además, remarcó que estos servicios buscan hacer más cómodos y seguros los parques y plazas, al tiempo que pueden impulsar oportunidades laborales y el desarrollo de actividades económicas.
Los 16 parques y plazas que tendrán nuevos cafés
La distribución de los establecimientos alcanzará diferentes barrios de la Ciudad, con una presencia importante en Palermo, aunque también habrá instalaciones en otros puntos de Buenos Aires.
Los espacios verdes incluidos en la adjudicación son:
– Parque La Isla, en La Paternal.
– Parque Los Andes, en Chacarita.
– Parque de Las Américas, en Belgrano.
– Plaza Armenia, en Palermo.
– Plaza Club Alemán de Equitación, en Palermo.
– Parque Chacabuco.
– Parque Indoamericano, en Villa Soldati.
– Plaza España, en Barracas.
– Parque Micaela Bastidas, en Puerto Madero.
– Parque de los Patricios.
– Parque Mujeres Argentinas, en Puerto Madero.
– Parque Thays, en Recoleta.
– Plaza Sicilia, en Palermo.
– Parque Velódromo de la Ciudad, en Palermo.
– Parque Ernesto Jaimovich, en Palermo.
– Plaza Florencio Sánchez, en Palermo.
La selección contempla espacios verdes de características y dimensiones diferentes. Algunos se encuentran en zonas de gran circulación turística y comercial, mientras que otros tienen una fuerte presencia de vecinos que los utilizan como lugares habituales para caminar, realizar actividad física, compartir tiempo en familia o encontrarse con amigos.
La incorporación de cafés y servicios complementarios podría modificar la dinámica cotidiana de estos lugares, especialmente en aquellos parques que actualmente cuentan con una oferta limitada de instalaciones para los visitantes.
Qué empresas quedaron a cargo de los permisos
La adjudicación se distribuyó entre nueve firmas y un particular, de acuerdo con las ofertas presentadas y los resultados de la evaluación realizada por la Comisión Evaluadora.
El reparto quedó establecido de la siguiente manera:
– MF Construcciones Electromecánicas SA: Parque La Isla, Parque Los Andes y Parque Mujeres Argentinas.
– Tomás Wilhelm: Parque de Las Américas.
– Early Bird SA: Plaza Armenia y Plaza Sicilia.
– Explotaciones Coloniales SRL: Plaza Club Alemán de Equitación y Parque Micaela Bastidas.
– Urban Grounds Consorcio de Empresas: Plaza Florencio Sánchez y Parque Thays.
– La Esquina de Merlo SRL: Parque Ernesto Jaimovich.
– LJM Parking SRL: Parque Velódromo de la Ciudad.
– Rendeaux SA: Parque Chacabuco, Parque Indoamericano y Plaza España.
– EBS SA: Parque de los Patricios.
Cada adjudicatario tendrá a su cargo las inversiones y obligaciones correspondientes al espacio que le fue asignado. Los permisos no implican una transferencia de propiedad de los terrenos, sino una autorización de uso bajo las condiciones establecidas por el Gobierno porteño.
El plazo previsto para cada concesión es de cinco años. Durante ese período, las empresas deberán cumplir con los compromisos asumidos en sus respectivas propuestas y garantizar el funcionamiento de las instalaciones contempladas.
Cuánto dinero recibirá la Ciudad por los nuevos permisos
Uno de los aspectos económicos más relevantes de la iniciativa está relacionado con los cánones que deberán abonar los adjudicatarios por la utilización de los espacios públicos.
Los valores mensuales iniciales establecidos para los distintos permisos oscilan entre los $860.000 y los $4.752.000, dependiendo de cada oferta y del lugar adjudicado.
En conjunto, los 16 permisos representan un canon mensual inicial de $38.311.500. Si se mantiene ese valor durante doce meses, el ingreso alcanzaría los $459.738.000 anuales.
Se trata de cifras iniciales que estarán sujetas a las condiciones contractuales y a los mecanismos de actualización previstos en los pliegos. Además, se estableció que el pago del canon comenzará una vez que se haya amortizado la inversión comprometida por cada adjudicatario.
Este punto es importante porque las empresas deberán afrontar previamente los desembolsos necesarios para construir, instalar y poner en funcionamiento los establecimientos y sus servicios complementarios.
La modalidad busca establecer un equilibrio entre la inversión privada, la explotación comercial de los espacios autorizados y la posterior percepción de ingresos por parte del Estado porteño.
Cómo fue el proceso de adjudicación
La formalización de los permisos se realizó mediante una disposición de la Dirección General de Concesiones y Permisos, una vez finalizadas las distintas etapas administrativas del concurso público.
Durante el procedimiento, la Comisión Evaluadora tuvo que analizar las propuestas presentadas por los interesados. Para determinar las adjudicaciones no se tomó en cuenta únicamente el aspecto económico, sino también una serie de condiciones técnicas y operativas.
Entre los criterios considerados estuvieron el precio ofrecido, la calidad de los proyectos, la idoneidad de los participantes, las condiciones de sustentabilidad y los costos relacionados con el uso y mantenimiento de las instalaciones.
También se evaluaron las restantes exigencias incluidas en los pliegos, que establecieron las condiciones que debían cumplir quienes aspiraban a obtener los permisos.
Una vez completada la evaluación, se abrió la instancia correspondiente para eventuales impugnaciones. Sin embargo, según lo informado por el Gobierno porteño, no se recibieron presentaciones dentro de los plazos legales previstos, por lo que el procedimiento pudo avanzar hacia su formalización.
La disposición también establece que las empresas adjudicatarias deberán integrar la garantía de cumplimiento de contrato dentro de los cinco días posteriores al perfeccionamiento contractual.
Este requisito busca respaldar las obligaciones asumidas y establecer una cobertura ante posibles incumplimientos.
El desafío de combinar actividad comercial y espacios públicos
La incorporación de establecimientos gastronómicos en parques y plazas vuelve a poner sobre la mesa una discusión vinculada con el uso de los espacios públicos y la participación de empresas privadas en su mantenimiento y desarrollo.
Por un lado, la presencia de cafés puede ofrecer alternativas para quienes pasan varias horas en estos lugares, especialmente familias, deportistas y personas que utilizan los espacios verdes como parte de sus actividades habituales.
La disponibilidad de baños, iluminación y conectividad también puede representar una mejora concreta en sectores donde esos servicios resultan necesarios.
Por otro lado, la implementación del proyecto requerirá controles para garantizar que las instalaciones comerciales no afecten la circulación, el acceso ni el carácter público de los parques y plazas.
La convivencia entre los emprendimientos y los usos recreativos deberá mantenerse dentro de las condiciones establecidas en cada permiso.
La cuestión del mantenimiento también será central. La incorporación de infraestructura supone una responsabilidad permanente para los adjudicatarios, que deberán respetar las condiciones de funcionamiento, conservación y utilización de los sectores autorizados.
En una ciudad con numerosos espacios verdes y una alta demanda de lugares de encuentro al aire libre, la disponibilidad de servicios puede convertirse en un factor importante para mejorar su aprovechamiento.
Sin embargo, el resultado dependerá de cómo se concreten las inversiones y del cumplimiento efectivo de las obligaciones contractuales.
Con esta adjudicación, el Gobierno porteño avanza en un esquema que combina explotación comercial regulada, inversión privada y nuevas prestaciones en 16 espacios verdes.
La próxima etapa estará vinculada con la ejecución de las obras y la puesta en funcionamiento de los establecimientos, que deberán transformar los proyectos aprobados en servicios concretos para los vecinos.