La Ciudad desplegó más de 1.500 policías y agentes de control en un megaoperativo simultáneo en 15 villas y barrios populares de Buenos Aires.
El procedimiento, denominado “Tormenta Negra”, dejó un saldo de 17 detenidos, 192 vehículos secuestrados y 12 locales comerciales clausurados, en el marco de una estrategia que busca reforzar la seguridad, combatir el delito y recuperar el orden en el espacio público.
“Los vamos a buscar con todo el peso de la ley, que es igual para todos, en la villa o en los barrios, porque la Ciudad es una sola”, afirmó el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, al referirse al despliegue.
El mandatario sostuvo que su administración continuará avanzando contra las actividades ilegales y las ocupaciones irregulares, con intervenciones que, según explicó, apuntan a garantizar mejores condiciones de convivencia en todos los sectores de la Ciudad.
Un despliegue simultáneo en 15 barrios porteños
El operativo comenzó pasadas las 18 y alcanzó a las villas 31, 21-24, Carbonilla, Fraga, Rodrigo Bueno, Mitre, 15 (Ciudad Oculta), 20 (Villa Lugano), INTA, Bermejo, Padre Mugica, 1-11-14, Cildañez, Los Piletones y Fátima.
La intervención incluyó controles de identificación de personas, inspecciones vehiculares y procedimientos vinculados con la comercialización de estupefacientes.
También se realizaron verificaciones sobre establecimientos comerciales y espacios utilizados para actividades relacionadas con la construcción, particularmente aquellos que funcionaban sin las habilitaciones correspondientes.
El balance policial dejó 17 personas detenidas: 11 por presunta comercialización de estupefacientes, tres por tenencia de drogas, dos por tentativa de robo y una persona que registraba un pedido de captura. Entre los involucrados en los procedimientos por robo se encontraba un adolescente de 17 años, señalado como integrante de la banda conocida como Los Piletones.
En materia de tránsito y control urbano, se secuestraron 192 vehículos que fueron remitidos a depósitos por distintas infracciones.
A su vez, los equipos de Espacio Público retiraron 26 automóviles abandonados, además de basura y chatarra acumulada en veredas y calles, elementos que dificultaban la circulación y afectaban las condiciones de higiene de los sectores intervenidos.
Drogas, armas y detenciones: los principales procedimientos
Los resultados más relevantes se registraron en distintos puntos de la Ciudad, donde los efectivos realizaron controles y actuaciones específicas.
En la Villa 31, tres personas fueron detenidas por comercialización de estupefacientes. Durante los procedimientos se incautaron 335 dosis de cocaína y pasta base, además de armas y dinero en efectivo.
En otro control vehicular, un perro especialmente entrenado permitió detectar estupefacientes que derivaron en la demora de un hombre. También se concretó la detención de otra persona vinculada con un hecho de robo y de un individuo que tenía un pedido de captura vigente.
En el barrio Cildañez, un hombre y una mujer quedaron detenidos por presunta comercialización de drogas. Los agentes secuestraron cocaína, marihuana, pasta base y teléfonos celulares. Además, otra persona fue demorada por tenencia de marihuana.
En el barrio 1-11-14, dos personas fueron detenidas por comercialización de estupefacientes, con el secuestro de cocaína, marihuana y pasta base. En Ciudad Oculta, en tanto, se registró la detención de un hombre acusado de robar un teléfono celular.
Los procedimientos también alcanzaron a otros barrios populares. En Fátima, dos personas fueron detenidas por un robo de dinero en efectivo a un transeúnte, una de ellas menor de edad. En Los Piletones, dos personas fueron demoradas por tenencia de distintas sustancias, entre ellas marihuana, cocaína y pasta base.
Por otra parte, en la Villa 20, los efectivos detuvieron a una persona por tenencia ilegal de un arma de fuego de uso civil condicional, catalogada como arma de guerra.
Clausuraron 12 comercios tras inspeccionar 30 establecimientos
Otro de los ejes centrales del despliegue estuvo relacionado con la fiscalización de la actividad comercial. La Agencia Gubernamental de Control (AGC) inspeccionó 30 establecimientos y dispuso la clausura de 12, debido a graves irregularidades vinculadas con las condiciones de seguridad e higiene.
Entre los comercios alcanzados por las medidas se encontraban cuatro kioscos y almacenes, dos metaleras o chatarrerías, tres locales dedicados a la venta de celulares y dos establecimientos polirrubro.
Las inspecciones también pusieron el foco en corralones y depósitos de materiales de construcción que operaban sin las habilitaciones correspondientes.
Este tipo de controles forma parte de una política destinada a frenar el crecimiento de construcciones irregulares, prevenir situaciones de hacinamiento y evitar riesgos estructurales en zonas donde las edificaciones avanzan sin cumplir las condiciones exigidas.
En ese sentido, el Gobierno porteño viene desarrollando intervenciones específicas sobre establecimientos que abastecen de materiales a construcciones no autorizadas, bajo el argumento de que estas actividades contribuyen a consolidar edificaciones que pueden representar un peligro para quienes las habitan y para el entorno.
Una política de seguridad y recuperación del espacio público
El megaoperativo se suma a otros despliegues realizados por la administración porteña desde diciembre de 2023. En mayo, por ejemplo, se había desarrollado una intervención de características similares en villas y barrios populares, con presencia de fuerzas de seguridad y distintas áreas de control urbano.
La estrategia también contempla acciones en otros puntos de la Ciudad. En la Villa 31 se avanzó con el cierre de seis corralones ilegales que funcionaban durante la noche, se retiró chatarra equivalente a la carga de 40 camiones, se clausuraron 25 edificaciones prohibidas y se demolieron otras 10 construcciones.
Además, se colocaron carteles para identificar las edificaciones que se encontraban en infracción.
A estas medidas se suma el denominado Operativo Muro, destinado a controlar personas y vehículos en los principales accesos y límites entre la Ciudad de Buenos Aires y la provincia.
También se realizan operativos de saturación en grandes centros de trasbordo, como Constitución, Retiro y Balvanera, donde se busca intervenir sobre distintas modalidades delictivas.
Uno de los objetivos de estos procedimientos es combatir las organizaciones dedicadas a la comercialización ilegal de teléfonos celulares. En esos sectores se realizaron inspecciones y clausuras de establecimientos que vendían dispositivos de procedencia ilícita.
La recuperación del espacio público constituye otro de los componentes de esta política. Según los datos difundidos por el Gobierno porteño, ya fueron liberadas más de 680 cuadras que estaban ocupadas por manteros, mientras que también se intensificaron los controles contra los denominados trapitos durante recitales y encuentros deportivos.
En materia de narcotráfico, durante el mes anterior se había desarticulado una red de comercialización de drogas en Constitución. A partir de allanamientos simultáneos, 17 personas fueron detenidas y se secuestraron 8.797 dosis de cocaína y pasta base.
Otro frente de intervención está relacionado con la recuperación de propiedades usurpadas. La gestión de Jorge Macri informó que ya fueron restituidas a sus propietarios 972 viviendas que se encontraban intrusadas.
De acuerdo con las cifras oficiales, esos inmuebles representaban un valor superior a los 500 millones de dólares y, en algunos casos, eran utilizados como lugares de alojamiento para delincuentes o como puntos vinculados con actividades ilegales.
Un operativo que combina seguridad y control urbano
En el despliegue participaron la Policía de la Ciudad, las áreas de Tránsito y Transporte, Espacio Público, Bomberos, la Agencia Gubernamental de Control, el Programa de Descontaminación, Compactación y Disposición Final de Automotores (PROCOM) y el SAME.
La intervención refleja una modalidad de trabajo que combina controles policiales, fiscalización comercial, retiro de vehículos abandonados y recuperación de sectores ocupados irregularmente. El Gobierno porteño sostiene que estas acciones deben desarrollarse de manera coordinada para abordar no solamente los hechos delictivos, sino también las condiciones urbanas que favorecen situaciones de inseguridad y deterioro.
Con 17 detenidos, 192 vehículos secuestrados y 12 comercios clausurados, el operativo “Tormenta Negra” representa un nuevo capítulo dentro de la política de seguridad y ordenamiento territorial impulsada por la administración porteña.
El desafío será sostener estos controles en el tiempo y garantizar que las intervenciones se traduzcan en mejoras concretas para los vecinos de los distintos barrios de Buenos Aires.